La historia es un espejo donde nos podemos reconocer, tanto individualmente como colectivamente. Esporles es una antigua tierra, guarda muchas claves para entender su talante, transmitida generación tras generación. Esta ruta ayuda a descubrir a través de diez lugares que representan hitos importantes en la historia local.
La ruta comienza en Pont des Badaluc, uno de los topónimos de la ciudad de origen árabe, derivado de la palabra ba'da al-lyy, que significa "detrás del precipicio", una descripción acertada como verá. A continuación, pasa por la iglesia de Sant Pere, fundada en el siglo XIII tras la conquista de 1229. Desde su construcción hasta los tiempos modernos, estuvo rodeada de campo. La iglesia que se puede ver hoy en día es el resultado de importantes reformas realizadas a principios del siglo XX por iniciativa del párroco Mateu Togores i Maimó. Junto a la iglesia parroquial se encuentra la rectoría, el edificio más antiguo que se conserva en la localidad (documentado en el siglo XIV).
La Vila Vella es la parte más antigua de la ciudad, construida en gran parte entre los siglos XVI y XVII. Creció en los terrenos de la rectoría y en los límites de la finca de Son Dameto. En cambio, en el extremo sur de la ciudad se encuentra un barrio nuevo llamado Vila Nova, que comenzó a desarrollarse en el siglo XVIII para albergar a la creciente población con el establecimiento de la finca Rafal des Capellans. Arquitectónicamente, son inmuebles sencillos y de aspecto sobrio, entre los que destaca una interesante serie de casas con tejas pintadas (como Can Joan Raveta,1778; y Ca ses Cartes, 1808).
Con las primeras constituciones (en el siglo XIX) y el temprano crecimiento de las fábricas y las actividades industriales (1870), la economía de Esporles comenzó a diversificarse. Con el establecimiento de la finca de Son Tries, se creó la avenida conocida como Passeig Joan Riutort, bordeada de propiedades de estilo belleépoque.
El siglo XX trajo consigo cambios, sobre todo sociales. Una muestra de ello es la Casa del Poble, un edificio inaugurado en 1930 por la Federación Obrera de Esporles. Albergaba un teatro, salas de reuniones, una biblioteca y diferentes sindicatos locales de los sectores de la construcción, el textil y la agricultura.
El siglo XX fue, entre otras cosas, un siglo importante para la educación. Para combatir el analfabetismo durante la II República, se construyeron las Escoles Velles, según los planos del arquitecto Guillem Forteza. Hoy albergan las oficinas de Imedea (Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados).
El último lugar de interés es el ayuntamiento, construido durante la primera mitad del siglo XX para encarnar los valores de representación, participación e igualdad. Hoy en día pueden sonar a palabras cotidianas, pero hay que recordar que muchas generaciones de esporlerinos lucharon para que estas cosas fueran una realidad.
